Todos hemos tenido situaciones que nos ponen a prueba, pero lo más importante es reinventarnos y nunca conformarnos, siempre habrá personas que no confíen en nosotros o que no estén de acuerdo o que no nos valoren pero eso no debe de cambiar la percepción de nosotros mismos y mantenernos firmes en nuestras metas.

Cuando vine a Hermosillo, Sonora, hace quince años, era una joven aspirante a estudiar la carrera de Derecho; íncola de Nogales, Sonora. Arribé a esta Ciudad con sueños e ilusiones, ajena a los retos que vendrían por delante y que hoy día me posicionan orgullosamente como mujer, madre, profesionista, hija, nieta, amiga… Son tantas las palabras que me pueden describir, en todas y cada una de ellas tengo anécdotas, alegrías, triunfos y experiencia, porque si de algo estoy convencida que en vida no hay fracasos sino experiencias, que te permites descubrir que no te funciona, que áreas de oportunidad tienes y te fortalece para continuar.

“Es tan fácil ser Feliz”, frase que a diario me repite mi mamá, cierto o no a mis 35 años tengo mucho que agradecer, disfrutar y seguir aprendiendo. Originaria de Nogales, Sonora, donde viví una niñez y adolescencia hermosa, con amistades que hasta hoy en día conservo, siendo para mí un privilegio el haber coincidido en etapas tempranas de mi vida con personas que me han brindado alegrías y buenos recuerdos.

Cursé hasta el nivel preparatoria para después continuar mis estudios en la ciudad de Hermosillo, en la extinta Universidad del Noroeste, hoy UVM, ahí tuve mi primer contacto con la educación privada, ya que siempre había estudiado en Escuelas Públicas y en mi experiencia no fue determinante para tener una educación de calidad, toda vez que de algunos años a la fecha el nivel y la competitividad de quienes egresan de Universidades Privadas se encuentra a un nivel de especialización que merece todo tipo de reconocimiento.

Fui afortunada porque en mi niñez conviví con mis abuelos, tanto paternos como maternos, estos últimos trascendentales en mi vida ya que me cuidaron y hasta hoy en día disfruto el tener vivas a mis dos abuelitas, siendo mi abuelita materna “Doña Rebeca” mi segunda mamá, hoy con el mote de “Ata” bautizada así por mis hijos, una mujer con mucha intuición y aunque no tiene ningún título profesional saco lo mejor de ella; construyó una casa sin ser Arquitecta, cocina mejor que un chef, sana como el mejor Doctor y administra su casa como Contadora, mujer que admiro y amo.

En mi etapa universitaria, no sólo adquirí nuevos conocimientos en la materia de Derecho sino que aprendí de golpe a hacerme responsable, que si bien es cierto no tenía a nadie que me dijera a qué hora llegar, que hiciera la tarea o limpiara mi cuarto, tampoco tenía en casa quien me preparara los alimentos, lavara la ropa o limpiara la casa, estoy segura que quienes hemos pasado por esto, sabemos que es una experiencia magnifica para valorar a tus padres y sentir que la libertad va de la mano de la responsabilidad.

Una vez culminada mi Licenciatura en Derecho, tuve la oportunidad de trabajar en la Notaría de la Dra. María Inés Aragón, quien es mi tía de corazón, siempre ha estado presente en mi vida no solo compartiendo sus conocimientos, que son bastantes desde Derecho Constitucional, administrativo, hasta igualdad de género, sino compartiendo lo más importante para mí y para mis hijos el tiempo que pasamos juntas, reconociendo entre sus muchas cualidades el don de la buena conversación, ya que es una mujer culta que goza de las conversaciones amenas, sencillas y también de las más rebuscadas, siempre desde la sencillez de su espíritu honesto.

También trabajé en la campaña del ExGobernador Ing. Eduardo Bours, lo que después me permitió trabajar en la Administración Pública y ahí descubrí que me encanta el servicio público, disfrute desde el primer día, saber que mi trabajo tenía impacto en la ciudadanía, siempre hago las cosas lo mejor que puedo y ahí lo aprendí al lado del Lic. José Luis Estrada Castillo y el Lic. Wenceslao Cota, este último al ser Secretario de Gobierno me invitó a continuar colaborando con él, lo que amplió mi interés en conocer más y mejor a la Administración Pública así que inicie mi Maestría en Gestión Pública Aplicada en la UV del Tecnológico de Monterrey, porque no puedes mejorar si no continuas aprendiendo y no sólo con práctica sino con teoría, si uno deja de prepararse y exigirse más caes en un área de confort y no sacas tu máximo potencial. Dentro de la Administración Pública Estatal, me desempeñé también en la Inspección Local del Trabajo donde aprendí la importancia de la conciliación no sólo para evitar litigios laborales sino también emplearla en la vida diaria, hay que dialogar y que nuestras ideas sean claras y con una comunicación efectiva resolver problemas. Algo que hasta hoy en día continúo practicando es la oratoria y la comunicación siempre enfocada a un liderazgo efectivo, siendo miembro fundador del Club en formación “Toastmaster International” de Hermosillo, Sonora.

Continué en la Administración Pública hasta el 2016, lo que me generó la oportunidad de participar en la Iniciativa Privada, algo novedoso y prometedor; no obstante, extraño al servicio público, no al servicio público que muchas veces por desgracia nos encontramos en la arrogancia de las oficinas públicas, me refiero a aquél de a de veras, el que se hace por y para el ciudadano, él que yo conocí de sepa, el que yo aprendí de mi Madre, mujer de política, fuerte e intachable; echo de menos el servicio público en el que se trabaja pensando en los ciudadanos, en el que el servidor público es un ser humano sensible a las necesidades de los ciudadanos, solidario con sus inferiores, iguales y superiores, aquél servidor público con verdadera pasión de brindar un servicio de calidad como es el que nos merecemos. Sigo creciendo profesionalmente y reinventándome las veces que haga falta porque un puesto no te define, sino el ahínco con el que haces tu trabajo y los resultados con la satisfacción del deber cumplido.

Todos los días trabajo por encontrar los espacios en los que pueda lograr las metas que aún faltan y alejarme lo más posible del confort de un puesto, procuro ser coherente en mis acciones, respetando mis convicciones y sirviendo al ciudadano, evitando caer en los extremos y servirme de un Pueblo, que como diría en aquella frase el ex presidente de México Don Benito Juárez: “Malditos aquellos que con sus palabras defienden al pueblo y con sus hechos lo traicionan”

En mi vida Familiar soy mamá de dos hermosos niños, Marcos y Fernando de 10 y 6 años respectivamente, ellos son un aliciente de mejora continua en todos los aspectos. En ocasiones me pregunto que si hubiera sabido lo difícil que es ser mamá habría tomado la decisión de tenerlos y la respuesta es clara y contundente ¡SI!. Estoy orgullosa de ser mamá y doy gracias a Dios de tenerlos en mi vida, valoro cada momento a su lado porque me enseñan tantas cosas, que lo más básico es lo que te da felicidad, que un beso y un abrazo curan cualquier dolor y que un lo siento es sincero, y cada día hacen que valga la pena el esfuerzo porque los tengo a ellos, como mamá tengo claro que es lo que quiero cuando sean grandes y es que sean felices, que disfruten lo que hagan y lo hagan lo mejor que puedan desde la primera vez, que habrá personas más fuertes, inteligentes, mas simpáticas, más perversas pero nunca debemos de hacer las cosas por los demás ni actuar como lo haría otro, sino convencidos que lo que hacemos es lo que queremos, lo hacemos en excelencia y sin remordimientos.

La vida me ha enseñado muchas cosas, pero he aprendido más por las malas que por las buenas; lo cual es intrascendente, no importa las veces que te caigas sino cuantas te levantas y que nunca dejes de creer en ti. No siempre he tomado las mejores decisiones, pero estoy satisfecha porque lo intenté, tengo el valor no solo de decidir sino de enfrentar las consecuencias, no es fácil a veces, me ha costado bastante continuar, pero siempre encuentro los motivos para emprender de nuevo el camino.

En una sola ocasión he sido despedida de un trabajo, aunque se cierre un ciclo laboral no es motivo para pensar que no eres lo suficiente capaz o inteligente. En ocasiones las bendiciones vienen disfrazadas de pérdidas, así que lo que nos queda es abrir los ojos y los brazos para soltar todo aquello que nos aflige y dejar entrar todo lo que nos merecemos.

He vivido la experiencia de casarme y divorciarme y aun así creo en el amor, pero basado en el respeto y la comunicación, requerimos amarnos a nosotros primero para poder dar amor a los demás; en mi experiencia he aprendido que no existe la media naranja, cada uno de nosotros es un ser completo, la vida en pareja es un acto de amor, de fé y voluntad que me ha servido para potencializar mi vida, soy feliz conmigo misma, me acepto tal cual soy, las personas a las que amo, hacen de mi vida una experiencia que con nada se compara.

Actualmente me siento feliz, enamorada de la vida, plena con mi familia, orgullosa de mis hijos, afortunada por lo que tengo y lo que se fue, tengo un compañero de vida que amo, admiro y respeto, todo los días nos esforzamos por dar lo mejor de nosotros en todos los aspectos.

Todos debemos tener metas y proyectos pero para poderlos alcanzar hay que hacer un plan y programarnos, habrá contingencias pero que eso no nos haga rendirnos y olvidar que para llegar al final del camino se necesita fe en nosotros mismos, amar profundamente lo que hacemos, coraje para intentarlo las veces que haga falta, confianza en nosotros para que los tropiezos lejos de derrotarnos nos hagan más fuertes, humildad de comprender que no siempre lo que queremos es lo mejor y que la felicidad depende solo de nosotros.

Me encuentro abrumada por el pensamiento de ¿Qué México heredaré a mis hijos?, sin duda, el gran motor que nos debe de mover es ocuparnos cada uno de nosotros de lo que nos corresponde, siendo solidarios, sensibles y empáticos con los que nos rodean, generemos ese México fuerte y poderoso que sea capaz de brindar un lugar, un sitio de oportunidades y de vida digna para todos. Hago votos, estimado lector, porque juntos luchemos con esfuerzo por lograr los resultados que nuestros hijos requieren para un mejor México, un País de hechos y de visión.

Si no puedes volar entonces corre, si no puedes correr entonces camina, si no puedes caminar entonces arrástrate, pero sea lo que hagas sigue moviéndote hacia adelante                                      Martin Luther King Jr.

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