Importancia de la Higiene Bucal

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En la consulta dental es común observar que un gran número de pacientes solicitan atención por presentar una situación de urgencia de dolor. Muchos de estos pacientes llegan de manera imprevista y afligidos por dolor. En una situación de urgencia el paciente presenta dolor, edema, o ambos de grados variables de severidad, como resultado de un problema pulpar (sistema nervioso) o periapical (encías y/o hueso), por lo que la solución de dicho problema compete al campo del endodoncista.

El diagnóstico y tratamiento de estas condiciones supone un verdadero reto durante la práctica clínica, con frecuencia la causa de la molestia es evidente, pero en ocasiones, por lo complejo del fenómeno del dolor, se presentan situaciones que ponen a prueba la habilidad y conocimiento de cualquier clínico por muy experimentado que éste sea, pudiendo incluso, en un momento dado, no lograr un diagnóstico preciso.

La necesidad de atención inmediata que se presenta durante una urgencia de dolor de origen dental, obliga a llevar a cabo un proceso diagnóstico rápido y efectivo, para lograr así proceder con el tratamiento endodóntico de urgencia más apropiado, que cumpla con su objetivo, es decir, “Aliviar el Dolor”; un error en el diagnóstico puede no sólo no aliviar la condición del paciente sino que la agrava.

Es por lo tanto común, que diversas circunstancias permiten al paciente, permitir la evolución de un síntoma de tiempo atrás, que se mantiene de intensidad tolerable, que la automedicación de analgésicos incluso de antibióticos, avance en una fase de cronicidad, que puede incluso mantenerse en una fase de silencio clínico, durante meses, y es cuando, de manera inesperada, se expresa con intensidad que las circunstancias anteriores (llámese económicas, malas experiencias previas, mal tratamiento, etc.) se dejan de lado y lo mas importante resolver de manera definitiva, la eliminación del dolor.

Las evaluaciones periódicas, nos permite a los profesionales, evaluar de manera minuciosa la realidad del estado de salud oral, de las afectaciones actuales, del grado de daño, de la calidad y esto de restauraciones y tratamientos previos; para de esta manera, actuar oportunamente y evitar tratamientos mas radicales, que serian mas ideales realizarlos, cuando no hay otra mejor alternativa.

¿Qué signos podríamos percibir en casa?

  1. A la simple vista en el espejo, la presencia de manchas café o negras más comúnmente en la cara masticatoria de molares.
  2. Mal aliento
  3. Al realizar nuestra higiene oral, observamos que al enjuagar la pasta dental, arrojamos sangre (comúnmente de las encías).
  4. Espacios en las restauraciones o rellenos, realizados con amalgama, resina u otros materiales.
  5. Sensibilidad aumentada al tomar bebidas y/o alimentos fríos o calientes.
  6. Presencia de fistulas (tracto fistuloso que permite el dren de pus originado por infección en la zona de encía libre o adherida; coménteme llamada postemilla)
  7. Fractura de estructura dental por alimentos o accidente.
  8. Dolor a la masticación, no necesariamente con alimentos de consistencia dura.

Será pues, de mucha importancia que este control de nuestra salud dental, se lleve a cabo de manera precisa y minuciosa, la forma que nuestro dentista, nos permitirá hacer participes de nuestra realidad y tener conciencia de los padecimientos que presentamos; actualmente la tecnología nos permite, mediante el uso de equipos de cámara intraoral, mostrar en video “in vivo”, todos estos aspectos que evaluamos clínicamente, equipos de radiología digital, de igual forma mediante el uso de equipos de computo, mostrar una radiografía de alta calidad, el complemento de información diagnostica; Esto en conjunto, permitirá realizar diagnósticos certeros y tratamientos efectivos.

Lo más importante es eliminar el dolor, realizando de acuerdo a la situación, tratamientos que nos permita, mantener de manera funcional y estética nuestros propios dientes. De tal forma, que de acuerdo al nivel de daño y de afectación podríamos considerar desde, una eliminación de caries y su restauración (relleno), tratamientos de endodoncia (control de sensibilidad e infección de origen dental), procedimientos en afectaciones en encías y hueso mas avanzadas (periodoncia), dolor intenso en proceso de erupción de terceros molares o muela de juicio (cirugía Maxilofacial), ruptura de piezas dentales por caries con afectación infección a nivel de hueso que nos orillen a extracción dental, cuando ya no es reparable para poner en función de masticación.

Concluimos en que la prevención y la atención a nuestra salud, es un trabajo en equipo, tanto propio en casa, con la calidad de alimentación, la frecuencia y detalle de nuestra higiene oral, Así como del manejo y tratamiento por parte de nuestro dentista de manera efectiva y de calidad.

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