Objetivo Diagnóstico Correcto

0

Hace algunos meses, un portal de una revista reconocida publicó un artículo con el título ¿Por qué es tan caro (no) tener un expediente clínico electrónico?. El autor hacía referencia a un “cambio de cultura” de los profesionales y a las instituciones públicas y privadas que podrían llevar a nuestro país a una implementación universal del ECE (Expediente Clínico Electrónico).

Personalmente, estoy de acuerdo con el autor, pero han pasado sólo unos meses desde la publicación del artículo y existen estadísticas nada alentadoras que posicionan a México en el lugar 69 de 143 naciones que participan en la medición del Reporte Global de Tecnologías de Información 2015, según los Datos del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés). Y aunque se trata de un resultado superior a la posición 79 del 2014, no se ha podido avanzar del puesto 63 del 2013 del mismo informe, y mucho menos decir que ha habido un avance en el uso e implementación de las TIv en el país cuando llevamos casi 3 años en retroceso. Aun así, existen inversiones de miles de millones de pesos en la implementación de sistemas de información para mejorar la atención clínico médica.

He invertido muchas horas entrevistándome con personas que, como yo, son usuarias de los servicios clínico médicos privados y públicos, y en su mayoría responden a la pregunta “¿Tu médico usa un expediente clínico electrónico para resguardar y almacenar tu información clínica?” de manera similar: “no lo sé”, “nunca lo había pensado”, “no me he dado cuenta”. Pero, ¿y qué responden algunos de los proveedores de esos servicios clínico médicos a los que entrevisté a las preguntas; ¿dónde almacena la información de sus pacientes?” y “¿alguna vez ha intentado implementar un ECE?”, “Lo guardo en hojas blancas y en folders”, “no, nunca lo he intentado”, “lo almaceno en mis archiveros”, “no, nunca, y no me gustan esas cosas”, “lo guardo en archivos de Word”, “sí, lo intenté, pero no me gustó”, “lo guardo en una tablet, bajé una app, pero a veces no lo lleno, tengo consultas muy rápidas”. Como resultado de nuestras propias acciones, usuarios y proveedores nos convertimos en las mayores causantes de los errores médicos: expedientes en papel escritos a mano, pérdida de información y para un servidor, la más grave de todas: un Diagnóstico incorrecto.

¿Y qué hay de las instituciones de regulación? A día de hoy existe la NORMA Oficial Mexicana NOM-024-SSA3-2010, la cual establece los objetivos funcionales y funcionalidades que deberán observar los productos de Sistemas de Expediente Clínico Electrónico para garantizar la interoperabilidad, procesamiento, interpretación, confidencialidad, seguridad y uso de estándares y catálogos de la información de los registros electrónicos en salud, que, sin embargo, la entidad encargada de la vigilancia de los establecimientos de atención médica COFEPRIS no se obliga a revisar que exista el uso de sistemas de ECE que cumplan esta norma en las revisiones a estos establecimientos. Por lo tanto, un profesional de la salud privado puede imprimir nuestra información clínico médica desde un sistema de expediente clínico electrónico y almacenarla en un archivero o, de igual manera, escribirlo en papel de baño.

¿Cómo salimos de este círculo que sólo esta presente en la mente de usuarios y profesionales de la salud? Cada vez que existe un error médico por falta de información o por un diagnóstico incorrecto, ¿cómo comenzamos o terminamos con el “cambio de cultura” para poder acudir una institución de salud y preocuparnos por un diagnóstico correcto, que es lo que realmente importa?

Imagina por un momento que puedes ir de un estado a otro dentro de nuestro país e ingresar a cualquier instrucción clínico médica por emergencia o prevención, y que el personal que te atiende ya conoce todo tu historial clínico médico, es decir, ya conoce tus alergias, tus padecimientos, tus tratamientos, etc. Imagina que, en lugar de pasar largas entrevistas para recabar una y otra vez información que ya has proporcionado anteriormente a tus médicos, pasaras directamente a ser atendido. Imagina que, a pesar de que existen tantos casos de enfermedades sin cura, ya se cuenta con terabytesvii de información de seguimiento, información de tratamientos , consultas almacenadas y organizadas que serán la semilla de las vacunas o medicamentos del futuro.

Si eres capaz de imaginar estas situaciones y te has alegrado de lo que podría resultar de las mismas, creo que podríamos estar cada vez más cerca de ese “cambio de cultura” y de cumplir nuestro objetivo siempre que se necesite un diagnóstico correcto.

Autor: Guillermo David Chavez Barrios. 

Comparte con tus amigos

Acerca del Autor

Deja una respuesta.