Y tú, ¿qué comunicas?: Maneja tus redes con estilo

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He de confesar que, constantemente miro atrás y pienso: – ¡cómo hemos cambiado!

Antes, tener un celular era símbolo de status, de poder, pertenecía sólo a aquellos nacidos prácticamente en cuna de oro, algo imposible de obtener; hoy en día, no tener un Smartphone (porque hasta el nombre ha cambiado) es totalmente lo contrario, (como decimos en palabras vulgares) un “loser”.

¡Hasta dónde las circunstancias nos han llevado a depender totalmente de estos aparatos!, tanto que, ni los teléfonos de las personas cercanas a nosotros, nos sabemos de memoria. Los requerimos para comprar, vender, ganar votos, crear conciencia, lastimar a alguien, reencontrarnos con alguien, hacer campañas, divertirnos, reflexionar, sanar e, incluso, sacar recetas de la abuela ¡para curar!

Pero debo decirte que, usar la tecnología no es cosa fácil, tiene sus asegunes sobre todo al usarlo en cuestiones profesionales, finalmente, es una extensión de nuestra personalidad y, como tal, seremos tratados.

Hablaré específicamente del uso de redes sociales como parte de esa tecnología que tanto nos envuelve en cada momento… porque ¿sí te ha pasado que no pasan 10 minutos o un momento de calma para tomar tu celular y revisar tú muro, cierto?

Según la Asociación Mexicana de Internet, existen en nuestro país más de 40 millones de usuarios de Internet, lo que supone que éstos pasan alrededor de 5 horas 36 minutos diarios frente a una computadora navegando en los diferentes sitios; de esa cifra estamos en un 50% hombres y 50% mujeres así que, como verás, no es cuestión de género, sino de cómo utilizas esta herramienta para tener mayor impacto en el área donde te desempeñas y posicionar tu nombre dentro de un mercado competitivo.

Antes que otra cosa, revisa tus redes sociales y haz un análisis de cómo es que las estás usando y para qué; cada una de ellas (Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram, etc) ofrece bondades de las cuales puedes sacar provecho, pero no todas son para todos, va a depender de lo que deseas comunicar.

Una vez hecho esto, piensa si el nombre que tienes o con el cual los demás te ubican en estas redes sociales, tiene que ver con lo que “vendes”, a esto vamos a llamarle “naming”. Considera que el juego de vocales y consonantes van cargados de mucha información psicológica e histórica; no es la misma decir rápido o deprisa. Ambos significan lo mismo, sin embargo, la “r” y la “d” con la que inician es lo que marca la diferencia; la primera opción parecería que nos dan una orden y se requiere actuar con impulso e improvisación, pero en la segunda, suena más suave, no se siente una orden e, incluso, pudiera suponer que se toma el tiempo para planear y terminar la actividad en tiempo corto.

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